Capítulo 5: Operación… error crítico
Centro Histórico. Edificio Miguel Abed. En realidad es la base de CHIMERA, organización de espionaje con base en 200 países de la cual ningún gobierno u organización internacional tiene conocimiento de que existe, dedicada a vigilar, atrapar y neutralizar delincuentes, dictadores y políticos corruptos alrededor del mundo… y una de sus sedes está bien disimulada precisamente en ese edificio rosa de Isabel la Católica bajo un despacho de arquitectos, un consultorio dental y una agencia de modas. Todo lo que se hace ahí es muy controlado y coordinado en tiempo real con una precisión milimétrica y con absoluto detalle y discreción casi automática y sin el más mínimo de los errores.

Evelyn sube el viejo ascensor y llega a su reunión con Kenzo Kurogame y los altos mandos de CHIMERA como si nada hubiera pasado: Cabello perfecto, traje a la medida, postura impecable y una sonrisa llena de mucha confianza en el rostro (en realidad, trataba de disimular por dentro todo el caos ocurrido apenas minutos antes por haberse quedado dormida viendo un dorama con su hermana la noche anterior.
—Espero que nadie note mi cara de cansancio — dijo para sí
Finalmente llega con mucha confianza a la sala de reuniones, un lugar muy elegante y minimalista con el logo de CHIMERA y pantallas encendidas HD mostrando mapas satelitales y datos en tiempo real.
Ahí estaban los altos mandos del capítulo México, sus rostros serios contrastaban con la sonrisa y el entusiasmo de Evelyn con el cual trataba de ocultar el desastre que llevaba por dentro.

Y ahí, al centro de la escena… Kenzo Kurogame. De pie, inmóvil. Seriedad japonesa absoluta y una mirada dura que no se deja engañar tan fácilmente.
—Llega tarde, señorita Moreau —dice fríamente.
—Problemas de tráfico, señor, no volverá a ocurrir —responde Evelyn.
—Siempre hay tráfico, señorita Moreau. Recuerde que la impuntualidad no se tolera tan fácilmente aquí.
—Sí, señor — responde Evelyn en voz baja mientras los altos mandos la observan en silencio.
—Y bien, ¿qué tiene para presentarnos el día de hoy, señorita Moreau?
Al instante Evelyn toma su tablet
—Informe de la misión en Guatemala—
—Comience, y no olvide ningún detalle.
Evelyn abre la laptop, la conecta a las pantallas… y entonces aparece algo que no debería estar ahí… pero está:
“La inteligencia artificial en medios de comunicación, ¿ayuda o amenaza?
Por Ana Ivette Moreau Fernández, séptimo semestre”

Silencio absoluto en la sala. Nadie, absolutamente nadie dice nada pero con la pura mirada exigen una explicación. Evelyn se queda aterrada y paralizada y en ese instante su alma ya había abandonado su cuerpo.
Kenzo observa la pantalla principal, luego observa a Evelyn… y finalmente habla como trueno:
—¿Qué es esto, señorita Moreau? —dice con una seriedad y molestia fulminante.
Evelyn apaga la tablet … y no sabe ni qué responder, lo único que quiere es cavar un hoyo y escapar por ahí antes de que Kenzo la dé de baja de la organización. Finalmente y con mucho miedo responde:
—Intercambio accidental de equipo — alcanza a decir con voz apenas audible.
—¿Con quién?
Pausa.
—Con mi hermana.
El ambiente se vuelve aún más pesado que de costumbre. Dos altos mandos empiezan a hablar entre sí y Evelyn los ve. “Quizá están discutiendo mi despido, estoy acabada, ¡acabada! Y todo por quedarme dormida hasta tarde, ¿qué voy a hacer?”
Kenzo ni siquiera se inmuta al verla, mira la pantalla de nuevo y lee en voz alta:
—“Una investigación sobre el impacto de la IA en el manejo de información en la redacción y cómo se debe de usar de forma ética para evitar la desinformación”. Interesante.
Los mandos ríen discretamente al ver el trabajo de Annie mientras Evelyn mantiene la compostura a pesar de que lo único que quiere es dejar de existir en ese instante.
—Mi equipo real no está comprometido, señor, cuando llegue a casa lo recuperaré.
Pero Kenzo se levanta muy molesto y se dirige a Evelyn con una mirada fulminante para responderle secamente
—Se equivoca, señorita Moreau, ¡está en manos de una civil y no sabemos exactamente qué es lo que haya descubierto que no debería saber!
Y de inmediato da la orden:
—Rastreen el equipo de la señorita Moreau y manden a un equipo a recuperarlo inmediatamente, no importa si es necesario tener qué eliminar a la civil.
En ese momento Evelyn queda paralizada y siente que el corazón está a punto de estallar:
—¡No, señor, es mi hermana, no puede hacer eso!
—Ya es tarde, señorita Moreau, a partir de este momento su hermana es un riesgo potencial para nuestra organización y usted sabe muy bien cómo tratamos esos problemas — respondió Kenzo con toda seriedad. Pero Evelyn trata de evitarlo:
—Prometo recuperar el dispositivo de inmediato, pero por favor no le haga daño a mi hermana, se lo suplico.
Finalmente Kenzo responde:
—Está bien, señorita Moreau, recupere su dispositivo, pero si su hermana vio algo que no debió ver, el protocolo se activará y no hay sentimentalismo que valga, ¿entendió?
—Sí, señor, lo haré — respondió Evelyn bastante nerviosa

—Y bueno, ¿qué está esperando? ¡Vaya inmediatamente y no pierda tiempo, señorita Moreau! Cada segundo que corre es vital y no puede desperdiciarlo.
Y sin decir nada, Evelyn toma la laptop de su hermana y abandona la sala y el edificio. En lo único que podía pensar es en que Annie no haya visto absolutamente nada, si no tanto ella como su hermana estarán en graves, muy graves problemas.



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